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LA TRAICIÓN DEL CLERO, carta de Tomás Waibel y contestación
2/11/2009
Estimado Dr. Cosme:
Re: ¿A QUIÉN LE IMPORTA?. nro. 935. 30/10/2009
En su artículo 935 del día 30 de Octubre del 2009 Usted hace un largo y preciso análisis de la situación el la cual se encuentra el país y del posible fín que tendrá este proceso.
El método que "ellos" están aplicándo es el mismo de siempre o sea provocar por todos los medios y en todos los ámbitos el caos, para luego implantar la dictadura marxista. Lenín decía: "!Cuánto peor ande las cosas, mejor para nosotros!".
Lo único que puede evitar - naturalmente hablando - la implantación de un régimen marxista es la intervención de las Fueszas Desarmadas y/o una enérgica reacción de la parte sana del pueblo. Dado que sería totalmente ilusorio esperar estas reacciones, mucho me temo que Argentina marcha en forma irremisible al comunismo.
O sea que lo "único" que queda es la oración.
En su artículo Usted critica la total pasividad del clero modernista con Berdoglio a la cabeza, incluyéndo a los conservadores.
Eso le tiene que llamar a nadie la atención, pues el clero - décadas antes del "concilio" - abandonó la doctrina de Cristo Rey para conciliarse con toda clase de gobiernos anticatólicos.
Durante el "concilio" el clero con Juan XXIII y Pablo VI a la cabeza se reconcilió en forma oficial y definitiva con el mundo moderno y sus ideologías, incluyendo al marxismo.
Ese es el motivo por el cual el clero modernista no se "mete en política". En caso que - lo cual no creo - haya una fuerte reacción anticomunista, el clero si va a intervenir para pedir por la "unidad de todos los argentinos", la "paz", la "concordia", etc o sea para aguar esta reacción.
Un senior de humilde condición social me dijo una vez en Espania: "!Pues hombre, los curas son así!! Antes estaban con Franco, ahora con los socialistas!".
Uno podría decir: antes estaban con el catolicón Videla, después con el divorcista y gravemente sospechoso de ser masón Alfonsín y ahora con la tilinga.
Que el clero esté a favor de la separación de la Iglesia y del estado y no se "meta en política" por supuesto no significa que renuncie a sus previlegios, prebendas e influencia personal.
Por ese motivo en Alemania a nadie, ni siquiera a los comunistas, se le ocurre cuestionar el concordato entre la Iglesia y el Reich de 1934 y pedir que sea suprimido el impuesto eclesiástico, gracias al cual el clero alemán es uno de los más ricos del mundo (un "obispo" tiene un sueldo mensual de aproximadamente 8.000 euros o sea 40.000 pesos argentinos, más coche de servicio, etc).
Cordialmente en Cristo y María
Tomás Waibel
CONTESTACIÓN
14/1/2010
Estimado Tomás:
Le pido disculpas por la tardanza en responder a su carta. No ha sido voluntaria. De todas maneras, creo que les interesará a los lectores de "La botella al mar" conocerla, aunque sea con esta demora.
Lamento decirle que coincido con su diagnóstico de que ni las "Fuerzas Desarmadas" ni la parte sana del pueblo argentino están en condiciones ni con voluntad de parar este proceso de manera que, lo más probable es que terminemos en el comunismo. Una nueva forma de comunismo, pero comunismo al fin, cuyas notas características son la destrucción del derecho de propiedad (el mantener los bienes en manos privadas con un derecho revocable "a píacere" del Estado, no es propiedad), la lucha de clases y la tiranía del Estado.
Coincido también con su apreciación de la culpa que le cabe en este proceso a los clérigos progresistas. Ellos podrían detenerlo si quisieran y si estuvieran dispuestos a sufrir como el Cardenal Midszenty, la cárcel, la traición de los otros prelados, aún de los más altos, y el martirio. Pero no veo nada de eso en estas playas ni siquiera en la persona del "derechista" Mons. Aguer.
La Virgen de Lujan es nuestra única esperanza. Luego, tiene razón: hay que rezar y agrego: y estar dispuestos a saltar como resortes a la primera señal de que la gracia nos convoca a la lucha.
Un cordial saludo
Cosme Beccar Varela
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