
| 
¿EN QUÉ MANOS HEMOS CAÍDO?, por Wenceslao Tejerina
Ayer poníamos de manifiesto en nuestro editorial que el Gobierno de Turno no puede ni debe hipotecar el futuro de los argentinos, so capa de que fue votado por mayoría –ya perdida- en las urnas.
En todos los matutinos de hoy un “senador”,un “ex gobernador de Santa Fe” y “presidenciable” ha manifestado que recibiríamos con alegría que para el 2011 “no nos hayan afanado la Casa Rosada y la Plaza de Mayo” (sic). Me refiero a Carlos Reutemann (alias “Lole”).
No hemos visto que haya promovido o prometido hacer el condigno Juicio Político, omisión que en un funcionario público es conducta tipificada en el artículo 277, inciso 6º del Código Penal. Y no es tan risible cuando la “ Plaza de Mayo” se la disputan en exclusividad las madres y abuelas de desaparecidos...
Pocos días antes tomó estado público la compra de U$S 2.000.000 (dos millones de dólares) por parte de Néstor Kirchner en el año 2008, quien adujo que los necesitó para la compra de un hotel en el Sur (con clientela asegurada, acoto). ¡La Presidenta de la Nación dijo que tener un patrimonio “en blanco” era riesgoso en Argentina!
Como ello no justificaba el origen de los fondos, su conmilitón D Elía salió vehementemente a la palestra en su defensa, acotando que Carlos Kirchner abuelo del ex presidente era usurero y que cada familia debe cargar con su “historial” (sic) sin que ello constituya delito. Citó la fuente, eso si, “La Patagonia Rebelde”, cuyo autor así lo expresa...¡Si no fuera por su lenguaje hasta podría suponerse que se trata de una persona y leída!
Francamente con defensores como ése es preferible mantenerse inerme!
Claro está siempre queda la duda que haya heredado un “gen” maligno. Y no es esta una simple e improbada ocurrencia, sino la opinión de peritos contables que aconsejaron apelar el sobreseimiento por enriquecimiento ilícito dictado por Oyharbide, insólitamente no recurrido por el Fiscal del caso ni por su jefe Dr. Noailles.
No hablemos de Skanka, de la valija de “Antonini”, de la apropiación de los fondos de las aseguradoras privadas, del despido -esos si enriquecidos- de chóferes y dependientes de la pareja reinante, de contar con una “Consultora”, con el control del juego con o sin participación proveniente de Cristóbal López, etcétera.
Sólo queda flotando en el ambiente dos interrogantes que conmueven hasta las fibras más íntimas
¿ Estamos signados por un dedo aciago? O más ajustadamente ¿ En qué manos hemos caído?
Wenceslao Tejerina
| 
|