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LOS POLITICOS Y LA LUCHA ANTI-TERRORISTA, por Miguel Etchecolatz y una introducción
INTRODUCCIÓN: Muy valiente el artículo del Comisario Etrchecolatz que me mandó desde el campo de concentración de Marcos Paz y que poublico más abajo. Él le había puesto como título sólo la palabra "Político" pero, descontando que lo aprobaría, yo preferí el que encabeza esta página.
Sólo tengo que hacer una aclaración al texto del artículo. Dice el Comisario: "...si me ubico en vista al pasado, me cabe preguntar: ¿Dónde estaban y qué hicieron los dirigentes políticos? ¿Qué advertencia o consejos formularon al Poder Ejecutivo, o por ventura, los hechos carecían de importancia y gravedad, o era más fácil hacerse los desentendidos, darse por no enterados de los graves hechos y eludir toda responsabilidad?"
Los dirigentes políticos son culpables de esa omisión que dice pero por mi parte, sin ser un político en el sentido corriente de la palabra, siempre he actuado en Política con mayúscula, tratando de combatir al comunismo, al socialismo, al peronismo y al liberalismo. En tiempos del gobierno mlitar (1976-1983) yo era Presidente de la TFP y como tal recorrí el país haciendo campaña contra esos enemigos de la civilización cristiana. Lamentablemente, entre los opositores que encontrabamos en casi todas partes estaban los integrantes de las FFAA y de las FFSS. A pesar de eso, a cuanto uniformado podía hablarle (que no eran muchos porque no teníamos relación política alguna) les advertí que el método usado por muchos de ellos para combatir al terrorismo era un grave error, además de moralmente reprobable y que estaban preparando el suicidio de las FFAA. Eso mismo les decía a los civiles que, con su opinión, favorecían ese sistema.
Pero fue inútil y es de lamentar que ahora tengamos que comprobar que mi advertencia tenía fundamento porque las FFAA han sido destruidas y las Seguridad, desmoralizadas totalmente.
Al Comisario no lo conocí entonces ni ahora, a no ser a través de estos escritos que publico porque lo merecen. De manera que nada de lo que digo más arriba le cabe a él, pero como él generaliza en su acusación contra el silencio de los "políticos" me veo obligado a hacer esta aclaración.
Sin perjuicio de eso, lo que hacen ahora los actuales tiranos es una canallada injustificable. Ya dije en la introducción al artículo anterior del Comisario que la farsa de juicio en que lo condenaron no tiene valor jurídico alguno y que él, por lo tanto, no está preso sino secuestrado lo cual me duele como toda injusticia, sea contra quien sea.
Cosme Beccar Varela
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POLÍTICO
Hay toda una maquinaria para fabricar responsabilidades desestabilizadoras, más aún, toda una narrativa que en cierto modo emplea palabras no para describir la realidad sino para camuflarla y así justificar lo que se está haciendo.
Un llamado a la real reconciliación debe conducirnos a la consolidación de un puente y no de un muro que excluye poder pronunciar una palabra de libertad.
Al combatiente nada le amedentra. Incólume e impávido enfrenta las vicisitudes con la misma serenidad que la muerte. Podrá ser humillado, torturado, pero el testimonio de la verdad aunque cueste el martirio sostenerlo es una felicidad que no se equipara con ningún ensayo terreno. Es un gesto heroico saber guardar y recibir la muerte. No apurarla ni temerla, sino esperarla con honor.
Cuando recordemos a los caídos por la Patria en guerra justa, empecemos los buenos argentinos por celebrar sus hazañas, porque la historia de largas fatigas de esos combatientes es la historia de Argentina en lucha por su libertad. Esos guerreros virtuosos son el cimiento más firme sobre el que reposa la Nación.
Son hijos de la tierra y en ella dejaron un día su sangre.
A mis camaradas les digo que absolutamente nada puede impedirme que siga luchando con todas mis energías –pese a mis jóvenes 80 años- por la verdad y la justicia.
El haber sido condenado a perpetuidad no me conduce a llorar, sino que me da muchas razones para ser más fuerte y continuar la lucha. Cualquiera de ustedes pueden ser la siguiente presa del gobierno en su política de engaño y opresión contra los defensores de la libertad.
Estamos en el tiempo de la Nación, no en el de los partidos políticos y no porque piense que ellos no puedan coexistir, pero si me ubico en vista al pasado, me cabe preguntar: ¿Dónde estaban y qué hicieron los dirigentes políticos? ¿Qué advertencia o consejos formularon al Poder Ejecutivo, o por ventura, los hechos carecían de importancia y gravedad, o era más fácil hacerse los desentendidos, darse por no enterados de los graves hechos y eludir toda responsabilidad?
Hoy, representando a la soberanìa nacional no cejan de arrojar lodo sobre los que combatimos por la Patria.
Conocen muy bien de la existencia de una maquinaria que el Poder Judicial usa no para investigar de acuerdo al Derecho Argentino, simplemente condenan con pruebas fabricadas sobre responsabilidades emergentes de esa lucha.
Miguel Etchecolatz
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