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QUIÉN ES QUIÉN EN ESTA BATALLA, carta de Carlos Manuel Acuña y contestación
22/2/2010
Querido Cosme:
Espero que se confirme tu fundada sospecha de que soy tu amigo y que tenemos muchas coincidencias, especialmente en lo que atañe a la argentinidad, factor de militancia y sentimientos. No siempre recibo "La botella al mar" pero la espero y leo. No puedo reproducir todo que me llega y trato de limitar los envíos a artículos con mi firma y material informativo.
Siempre he repaldado tus actos políticos (aunque no coincida en su totalidad con ellos) como por ejemplo, tu ponderable y destacada acción de hablar en la calle Florida parado sobre un cajoncito, pero sobre todo tu sentido de la amistad revelado con creces en la triste etapa final de Matías, lo que nunca olvidaré.
Como ves, reparo en mis amigos aunque no sea expresivo.
Un fuerte abrazo
Carlos Manuel Acuña
CONTESTACIÓN
23/2/2010
Querido Carlos Manuel:
Te agradezco la deferencia de responder mi carta del 18/2/2010, que transcribo más abajo de ésta. Lo que lamento es que no respondiste a la pregunta fundamental o sea: "¿Por qué no circulás el pedido de juicio político sobre lo cual ya he escrito tres artículos en "La botella al mar"? Si realmente estás en contra de esta tiranía deberías colaborar con cualquiera, aunque no sea tu amigo, que proponga algo que contenga una idea para acabar con ella."
Decir: "No puedo reproducir todo que me llega y trato de limitar los envíos a artículos con mi firma y material informativo" francamente es no responder.
No voy a hace un elenco del "material informativo" que publicás en abundancia porque cualquiera que reciba tus envíos sabe que es de importancia varia y a veces muy relativa. Que dentro de ese elenco caudaloso no te quepa la difusión de una propuesta como la del juicio politico y su fundamentos constitucionales ampliamente expuestos, que, de ser apoyada por todos los enemigos de la tiranía, implicaría la caída de ésta, me parece que es una muy pobre excusa.
Y que me digas que "siempre he repaldado tus actos políticos (aunque no coincida en su totalidad con ellos) como por ejemplo, tu ponderable y destacada acción de hablar en la calle Florida parado sobre un cajoncito..." es casi un chiste.
Lo del "cajoncito" es de los tiempos en que tenía 18 años y vendía la revista "Cruzada", es decir, hace 54 años. No sabía que en ese entonces me apoyabas porque no te ví nunca en la calle Florida al lado del "cajoncito" y desde entonces no he tenido tu apoyo a ninguna, absolutamente a ninguna, de mis propuestas políticas, a pesar de haberte pedido ese apoyo formalmente un par de veces. Tampoco he recibido de tu parte, a cambio, alguna propuesta que me permitiera unir esfuerzos contigo.
Tus actividades y compromisos siempre han sido un misterio para mí, y tus optimistas vaticinios políticos han sido casi siempre equivocados. Sólo permiten a quienes te oyen y aceptan tus análisis, omitir todo esfuerzo para resolver el asunto mediante una lucha trabajosa dentro de las normas constitucionales. De manera que eso que decís de que "tenemos muchas coincidencias, especialmente en lo que atañe a la argentinidad, factor de militancia y sentimientos" no es exacto. Por el contrario, creo que las diferencias que sospecho existen entre nosotros son suficientemente grandes como para explicar ese silencio y esa distancia tuya.
O sea, como argentinos, sólo coincidimos en la libreta de enrolamiento. Puede ser que en algún sentimiento coincidamos también, porque te considero una buena persona. Pero en la militancia, está claro que no.
Por lo menos, veo que me aprecias como amigo, lo que te agradezco. Yo también te aprecio y por eso te escribo con esta franqueza tal vez excesiva y me ha dolido siempre esa equivocidad que he percibido muchas veces en tus actitudes respecto a mis actividades por la Patria. Y tanto que desde ahora en más renuncio a todo intento futuro de encontrar coincidencias. Ya he reunido suficientes experiencias como para saber que en una ocasión decisiva, hasta puede ser que estemos en distintas trincheras, aunque espero que no enfrentadas. Mi sospecha era esta, no la de que fueramos realmente aliados en la lucha contra la tiranía. Eso no hubiera sido sospecha, sino esperanza o, mejor dicho, ilusión.
Un triste y cordial saludo
Cosme Beccar Varela
LA CARTA A CARLOS MANUEL ACUÑA EL 18/2/2010
18/2/2010
Estimado Carlos Manuel:
Recibo muchos e mails tuyos cuya mayoría son transcripción de artículos de otros. ¿Por qué no circulás el pedido de juicio político sobre lo cual ya he escrito tres artículos en "La botella al mar"?
Si realmente estás en contra de esta tiranía deberías colaborar con cualquiera, aunque no sea tu amigo, que proponga algo que contenga una idea para acabar con ella.
El ignorar la existencia de lo que otro dice es el sistema de hostilización que usa contra nosotros el enemigo. Se llama "conspiración del silencio" e implica una manera de restar eficacia a la acción e insinuar algo así: "Ud. no existe. Si existiera, me gustaría que no fuera así pero como no puedo eliminarlo por el momento o no quiero hacerlo, lo silencio".
Te escribo estas líneas "sine ira et studio" sólo porque hace rato tengo la curiosidad de saber cuales son realmente nuestras relaciones como personas y como argentinos. Yo he llegado, por ahora, a la conclusión de que no lo sé, aunque sospecho una respuesta.
Te saluda cordialmente
Cosme Beccar Varela
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