Buenos Aires

25 de Febrero del año 2010 - 3001




REFLEXIONES SOBRE LA ACCIÓN PATRIÓTICA, carta de Carlos Manuel Acuña y contestación

24/2/2010

Querido Cosme:

He leído y releído tu carta y realmente debo decirte, con la misma sinceridad con que tu lo haces, que no la entiendo. Creo que por encima de todo está la amistad que nunca hemos roto y al menos de mi parte, siempre he juzgado permanente, firme y sustentada en valores, principios y pertenencias que es innecesario destacar. Lo del banquito fue un comentario que hace muchos años, es cierto, se hizo ponderativamente en rueda de amigos aunque relacionado con tu candidatura partidaria o más precisamente, por tus esfuerzos en formar una agrupación, lo que siempre ponderé como actitud frente a la indiferencia de la inmensa mayoría de quienes nos rodean. Tus reflexiones acerca de lo que podrían ser no especificadas diferencias políticas entre nosotros, son ciertas: estoy seguro que tenemos algunas y hasta recuerdo que alguna vez las hemos conversado, aunque haya sido tangencialmente.

Si no me equivoco, surge de tus líneas una notoria molestia por una falta de apoyo que me asignas a tus emprendimientos públicos. Sólo es verdad en lo que atañe a una abierta identificación en el contenido pese a que éste puede ser mayor al que sospechas pero jamás, lo reitero, tuve actitudes de menosprecio a tu conducta. Mucho menos a tus pasos opositores (¿podemos llamarlos así?), un terreno en el que ambos estamos ubicados. Sin querer polemizar, igualmente puedo sostener que por mi lado tampoco he encontrado respaldos expresos, pero el hecho es que así planteas este asunto que, repito, me tiene sorprendido.

Respecto del fundado pedido de juicio político, si no lo difundí obedece (y no intento dar ninguna explicación, que sería improcedente) a un simple problema técnico de dificultades con mi máquina por variar, la consecuente acumulación de correos derivada del hecho de no salir al aire durante varios días, a lo que puedo agregar que no siempre me he sentido bien para encarar este trabajo que concluye con una borratina indiscriminada de centenares y centenares de mensajes. Con gusto, si me reenvías este en concreto, lo ingresaré para su distribución.

Me dices que mis actos te resultan misteriosos; sin embargo nunca los oculté ni con mis libros, mis artículos y conferencias que buenas o malas, han intentado esclarecer ante la quietud de muchos de quienes nos rodean, la terrible situación casi terminal hacia la que marcha la Argentina en sus últimos tramos. Coincido en que no siempre he revelado lo que hago, pero ello obedece a un estilo y a un concepto de la prudencia que trato de mantener en aras de la utilidad. Pero no me gusta hablar de mí mismo y me interesa (y en este caso, duele) que personas que aprecio y respeto con sus aciertos y defectos, no entiendan ni mis vaticinios ni algunos conceptos relativos a apreciaciones y puntos de vista sobre la realidad. Imagino que a ti te sucederá lo mismo. Sin embargo, he hablado y escrito en el Uruguay, por ejemplo, y allí también encontré amigos con los que me escribo regularmente por este medio. Ello no quiere decir que esté satisfecho con lo que hago y mucho menos con lo que dejo de hacer dictado por mis inconvenientes de salud por un lado y la falta de recursos por el otro. Pero como somos quienes somos, persistiremos en la brecha y por decirlo de otra manera, ya lo hacemos desde nuestras propias trincheras. Creo que en esto reside nuestra virtud.

Un abrazo

Carlos Manuel Acuña

CONTESTACIÓN

25/2/2010

Querido Carlos Manuel:

Agradezco tu carta de ayer en respuesta a la mía del 23/2. Me alegra saber que nuestras diferencias políticas no empañan nuestra vieja amistad. Como te dije antes, la amistad nunca estuvo en duda.

En lo que no estoy de acuerdo es en que la amistad está "por encima de todo" y creo que vos pensás lo mismo porque si estuviera por encima de todo no estaríamos tan distantes en "valores, principios y pertenencias". La amistad nos hubiera llevado a discutir pero nunca a estar tan lejos uno del otro en los asuntos de la Patria que son de extrema gravedad.

Decís en otra parte: "Tus reflexiones acerca de lo que podrían ser no especificadas diferencias políticas entre nosotros, son ciertas: estoy seguro que tenemos algunas y hasta recuerdo que alguna vez las hemos conversado, aunque haya sido tangencialmente." No me acuerdo cuando conversamos tangencialmente acerca de nuestras diferencias. Tengo mala memoria pero en todo caso este cambio de cartas está siendo ese cambio de ideas no tangencial sino directo.

No me acuerdo que hayamos explicitado alguna vez en qué consiste nuestra disensión política. Sólo puedo deducirla de los silencios y del vacío que he sentido siempre de tu parte en torno a lo que llamás mis "pasos opositores". No ha sido menosprecio, sino el constante vacío en que has dejado caer siempre las ideas que defiendo y los intentos de ponerlas en párctica.

Decís que otro tanto  podrías decir de mí a tu respecto, que "por tu lado tampoco has encontrado respaldos expresos" de mi parte. Ocurre que lo que yo he propuesto ha sido siempre público, como ahora lo es el promover el juicio político de la usurpadora, mientras que vos nunca me propusiste una acción pública que pudieramos hacer juntos. Inclusive en esta carta decís que "no siempre he revelado lo que hago, pero ello obedece a un estilo y a un concepto de la prudencia que trato de mantener en aras de la utilidad".

He reproducido en "La botella al mar" varios artículos tuyos y esa ha sido la única colaboración que he podido prestarte porque lo demás que hacés o que te proponés hacer y quienes son tus aliados en esas acciones, lo ignoro. Ahora me decís claramente que ese es tu estilo. Si es asi, no veo cómo podría darte un respaldo expreso que no fuera a ciegas, lo cual no se le puede pedir a nadie. Reproducir los artículos que me parecen interesantes e invitarte a unirnos en las acciones públicas que me parecían conducentes, es todo lo que podía hacer y es lo que hice, hago y seguiré haciendo.

En los momentos críticos como el que vivimos, cuando la Argentina se encuentra sometida a una tiranía de marxistas ladrones que ha destruido las Instituciones y comete injusticias graves continuamente, como la de tener secuestrados a 800 miembros de las FFAA, creo que es necesaria la unión para la acción de todos aquellos que quieren acabar con esa tiranía. La unión hace la fuerza.

Para eso propuse en 1989 formar un partido y después, en el 2002, otro, para presentar una candidatura presidencial en momentos en que los viejos políticos habían perdido todo prestigio y el pueblo clamaba "¡que se vayan todos!", o sea, cuando había buensa posibilidades de crear una alternativa que le diera esperanzas a los buenos patriotas.

Cuando Kirchner usurpó la presidencia con el 17,8% de los votos del padrón quedó clarísimo el rechazo popular a las candidaturas de la "dirigencia" corrupta e inepta y fue evidente que si hubieramos hecho lago hubieramos podido darle a la gente otra opción.

Pero todo eso fracasó por la omisión de mis amigos, a algunos de los cuales invité personalmente, como lo hice contigo.

Tampoco pude conseguir que me ayudaras a unirnos con un buen patriota que ya tenía un partido reconocido.

Después propuse fundar la Asociación Patriótica como un comienzo de reunión de los buenos argentinos en torno a un programa mínimo, suficiente y aceptable para todos, que era simplemente la Constitución de 1853, sus instituciones y garantías individuales, incluyendo destacadamente la exigencia de idoneidad del art. 16 para ocupar cualquier cargo público, requisito indispensable que es afrentosamente violado por la "dirigencia" corrupta e inepta. Tampoco conseguí interesarte.
  
Todo esto lo publiqué siempre en "La botella al mar" que empezó hace diez años y que tiene varios miles de lectores, incluyendo varios miles de subscriptores, entre los cuales estás vos.  Cuando me dijiste que no la recibías intenté subscribirte pero el sistema me respondió: "carmanacu@yahoo.com.ar -- Already a member". O sea, que estás subscripto hace años. Ahora agregué tu nueva dirección electrónica como "El tábano".

O sea, mis propuestas son públicas y no creo que puedas invocar una razón de principios contra ese programa mínimo. Si no es una cuestión de principios, ¿cual es la razón de tn larga abstención? Sólo puedo pensar que hay una difrencia ideológica más profunda que no te permite colaborar con un católico tradicionalista como es mi caso. Eso es lo que me ha pasado permanentemente con todos mis amigos liberales. El liberalismo es mucho más intolerante que el catolicismo tradicional. No digo que vos adhieras a él pero la política del silencio y de la omisión es la que han aplicado siempre los liberales.

Tal vez tengas otros planes que te impiden sumar esfuerzos conmigo en la práctica, pero como tu estilo es no revelarlos, no lo sé. Los hechos visibles son estos.

De nada sirve creer que Dios existe, cuando dominan los ateos y los que creen en Dios no se unen en una acción común para quitarles el poder. Y tampoco sirve proponer acciones que puedan ser tachadas de ilegales y exponerse no sólo al fracaso sino a perder tontamente la poca libertad que nos queda.  El "agente provocador" es un viejo recurso de los tiranos para descubrir a los que conspiran. Por eso mis propuestas son todas dentro de la Constitución y jamás conspiré ni pienso conspirar porque no confío en los conspiradores. Hay que correr riesgos, y por cierto que los corremos vos y yo todos los días, pero no riesgos derivados de nuestra propia falta de tino.  

O sea, seguimos siendo amigos, gracias a Dios, pero tenemos una disensión política que resta toda posibilidad de sumar esfuerzos. Y eso hace que seamos menos amigos, es claro, porque no puedo dejar de ver que hay una barrera desconocida para mí que nos impide actuar juntos.

Te agradezco que hayas difundido hoy en "El Tábano" las causales de la propuesta de juicio político a la usurpadora. Creo que debemos exigir a los diputados que lo hagan cuanto antes porque la Argentina no aguanta dos años más de esta tiranía y no hay otro medio de impedir que la usurpadora deje el cargo que usurpa.

Nuevamente te reitero mi afecto personal y quisiera que nada de esto altere el que espero tengas por tu viejo amigo

Cosme Beccar Varela



e-mail: correo@labotellaalmar.com