Buenos Aires

04 de marzo del año 2010 - 3020




EL ÚLTIMO RECURSO, carta de Carlos Olivera Avellaneda y contestación

27/2/2010

Querido Cosme:

Re: "La botella al mar" nro. 956, "La vergüenza perdida es irrecuperable"

Una vez más me siento orgulloso y optimista. No es fácil comprobar que todavía existen Argentinos, con talento, coraje y tantas calidades como las que permanentemente mostrás a tantos ciegos y sordos a nos rodean.

Ya Martín Fierro decía ...pero les debo enseñar y es bueno que lo recuerden, si la verguenza se pierde jamás se vuelve a encontrar...

Los que nos vienen gobernando hace muchísimos años, al menos mas de los 66 que yo tengo, han perdido la verguenza y muchos de nuestros amigos, los civiles que nos rodean...también. Sus silencios frente a las injusticias, los raptados en Marcos Paz, Campo de Mayo y Ezeyza, más todos los otros desatinos que estamos viviendo, los tornan cómplices o encubridores de estos sinvergüenzas que denunciás con tanta precisión y eficacia, que a tus términos adhiero y me remito.

Como siembre recibe un fuerte abrazo,

Carlos Olivera Avellaneda

CONTESTACIÓN

4/3/2010

Querido Carlos:

Muchas gracias por tu carta. Me alegra saber que coincidimos. Lo bueno sería ver si nos podemos unir en alguna forma de "sociedad para pensar" y buscar formas de acción para sacar nuestra Patria de este marasmo.

Yo ya estoy cansado de convocar inútilmente y creo que a causa de eso he perdido "poder de convocatoria", si es que alguna vez lo tuve.  Pero tal vez vos podrías intentar empezar algo sobre lo que estoy pensando hace tiempo, dado que formar un partido político es imposible y aunque lo formaramos, no tendríamos plata para publicidad y las asociaciones con gente de todo nivel no consiguen el número suficiente como para poder actuar (caso de la Asociación Patriótica que acabo de fundar).

La idea sería crear una sociedad por invitación con gente de cierto nivel intelectual, aunque no estemos de acuerdo en todo, pero que sí coincidan en la necesidad de restablecer la Justicia y la vigencia de la Constitución de 1853 con sus Instituciones y garantías individuales, en especial, el requisito de idoneidad del art. 16 que nunca fue aplicado.  A causa del malévolo olvido de ese artículo se han adueñado del poder los peores, los más deshonestos y los burros.

La pertenencia a esa sociedad se demostraría con la fiel asistencia a sus reuniones, que deberían ser frecuentes (una cada 15 dís, por lo menos) y una "affectio societatis" que implique la solidaridad recíproca y el respeto mutuo, sin abandono de los principios irrenunciables, es claro.

En las reuniones se analizarían las situaciones políticas y las posibles maneras de intervenir en los acontecimientos para lograr esos objetivos de mínima que son la base de cualqueir convivencia civilizada, dada nuestra cultura y nuestra Historia. O sea, una especie de "think tank" que se convierta en un "polo de pensamiento".  Por eso digo que se exigiría un cierto nivel intelectual para pertenecer a esa sociedad.

Te ruego que me des tu opinión sobre esta idea.

Cordiales saludos

Cosme Beccar Varela




e-mail: correo@labotellaalmar.com