Buenos Aires

08 de marzo del año 2010 - 3024




UN "PACTO DE LA MONCLOA", O SEA, UNA CONSAGRACIÓN DE LA IZQUIERDA, carta de Carlos Olivera Avellaneda y contestación

5/3/2010

Querido Cosme:

Obviamente comparto nuevamente tus opiniones. Hoy "La Nación" publica con el nombre de "Amnistia II" mi posición frente al tema, creo que la PACIFICACION NACIONAL debe ser tal vez una bandera de agrupamiento o nucleamiento.

Temo por tu propuesta, porque no me gustaría caer en "ateneos virtuales" o cofradías, en los que terminan generalmente estas agrupaciones.

A nuestro País, a nuestra clase, lo que le falta es vocación de servicio y entonces...aunque ni vos, yo y otros tantos, sigamos actuando como francotiradores (o francoreceptores de sopapos), es muy difìcil lograr verdaderas organizaciones y mas aún el voto popular, imprescindible para actuar en democracia. Por eso en muchos articulos y notas, hace años vengo proponiendo "invadir" la casta política clásica, con gente de bien, idónea y capacitada. Aún así, será muy difícil combatir contra las tan eficaces politicas diseñadas por el principe de las tinieblas (la inmoralidad, corrupción, carencia de principios y valores), que sin duda, en lo terrenal, generalmente triunfan por sobre la verdad final, que sólo está en Dios.

Un gran abrazo,

Carlos Olivera Avellaneda

CONTESTACIÓN

8/3/2010

Querido Carlos:

Leí con toda atención tu carta del 5/3/2010 respondiendo a la mía del 4 del mismo mes, ésta última publicada. junto con la primera tuya del 27/2/2010 en la Sección "Correo del Lector" de "La botella al mar" bajo el nro. 3020.

Descartás la idea de fundar un "grupo de pensamiento y de acción" de buenos patriotas que adhieran a un programa mínimo, como había propuesto en mi carta del 4/3/2010 porque temés que se convierta en un "ateneo virtual" o en una cofradía anodina. En cambio proponés ""invadir la casta política clásica, con gente de bien, idónea y capacitada".

Como la "dirigencia" está compuesta mayormente por el peronismo, el radicalismo, la izquierda y los partidos de centro más o menos derivados de los otros tres, esa "gente de bien, idónea y capacitada" tendría que empezar por "tragarse el sapo" de todas las falsedades que inspiran la ideología de esas agrupaciones y todas las "malas compañías" de sus actuales dirigentes. Una vez "tragado ese sapo" esas personas de bien no tendrían autoridad para convocar a otras personas de bien porque éstas, con todo derecho, sospecharían que esos "infiltrados buenos" han pactado con los malos para ser admitidos.

Suponiendo que consiguieran atravesar esas dos barreras, todavía tendrían que desalojar a los dirigentes actuales y constituirse ellos en las autoridades máximas del peronismo, del radicalismo, de la izquierda o de los partidos de centro que dependen de éstos. Y, además, cambiar sus bases ideológicas. Es una ingenuidad creer que esos dirigentes que ya cometieron mil felonías y se disponen a cometer otras tantas. dejarán sus puestos a los "buenos patriotas" reconociéndose indignos, por sus errores (o, mejor dicho, delitos) de conducir los destinos de la Nación.

Me asombra que puedas creer que ese plan de "invadir" la "dirigencia" es mejor que el de reunir a quince argentinos de bien, amantes de la justicia, capaces, patriotas y valientes para deliberar sobre lo que se puede hacer en cada momento teniendo en vista permanentemente la necesidad de apelar a la opinión pública.  El peligro de que esa reunión se convierta en un "ateneo virtual" o en una "cofradía" anodina es mucho más evitable, porque serán inicialmente pocos los integrantes de esa sociedad, y de ellos depende que eso no ocurra, que el peligro cierto de ser absorbidos, prostituidos o derrotados por los actuales monopolistas de la "dirigencia".

De todas maneras, dicho esto, no insisto en que vos convoques a esa reunión. Creo que la diferencia de opiniones es suficientemente grande como para que no sea viable.

Leí también tu carta a "La Nación" sobre el artículo de Alberto Solanet. No estoy de acuerdo ni con tu carta ni con el artículo de Alberto Solanet. Eso no quiere decir que no me alegraría enormemente que esta tiranía dictara una amnistía (la misma que revocaron contra todo derecho) para que queden libres los 800 secuestrados militares y civiles. Lo que no me parece realista es suponer que los marxistas adueñados del poder, que ya revocaron una aminstía, un indulto y una ley de "obediencia debida " y otra de "punto final", dictarían sin ser fozados a ellos, por pura benevolencia, una aminstía y que, además,  acepten un "acuerdo nacional" renunciando a ese poder y que se obliguen a que de ahí en adelante no van a reincidir en sus canalladas.

El "Pacto de la Moncloa" que Alberto Solanet elogia es el que les dió todo el poder a las izquierdas a cambio de muy poca cosa. De ahi que España hoy sea una sentina de inmoralidad y que las izquierdas hagan lo que se les da la gana.(aborto, matrimonio homosexual, apoyo de Cuba, reivindicación del asesino de Paracuellos del Jarama, Santiago Carrillo, y del comunismo,etc.)

Un cordial saludo

Cosme Beccar Varela  




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