Buenos Aires

08 de marzo del año 2010 - 3027




DERECHA Y BUENA GENTE, por Wenceslao Tejerina

Porque –y ya es hora de dejarse de andar con vueltas- la Buena Gente está siempre a la derecha, es la “derecha” sea cual fuere su ubicación accidental en un partido político, supuesto que se haya afiliado a alguno.

Cuando está a favor del reparto desigualitario de la riqueza, antes que a la distribución igualitaria de la pobreza –parafraseando a Churchill- promueve el mérito, la imaginación y el esfuerzo, por sobre la molicie y la vagancia;

Tiene bien en claro que “señor” se nace, “doctor” se hace, sin que ello se traduzca en un menosprecio al esfuerzo. Muy por el contrario…

Ir “por derecha” es sinónimo de lealtad, estar en las antípodas del engaño, del subterfugio, de la mentira encubierta.

Para ser hombre de Derecho hay que comenzar por serderecho, decía un distinguido profesor a los futuros abogados.

La Buena Gente no es resentida, no es envidiosa,

El odio y la venganza no integra su repertorio.

No necesita de ninguna ley para ser solidario, lo es de corazón por amor al prójimo, al desvalido.

Es naturalmente proclive a serlo, sin esperar nada a cambio…

No pretende apoderarse de lo que no ha ganado, se siente solidaria con el pasado, ama al país concreto donde trabaja, tiene una familia bien constituida, bautiza a sus hijos y respeta a sus muertos, defiende que cada uno sea dueño de lo suyo, admite que los hombres y las naciones han de velar por su honor, no soporta que los varones no sean “bien varones” y las mujeres “bien mujeres”, cuenta con la protección de Dios y practica ciertas virtudes que no por burguesas dejan de ser virtudes. Es amiga de la Justicia y la practica en su casa, en su trabajo en todas las relaciones que mantiene y comprende que sin mínimo orden dentro de la ley, aquella no se
concibe.

Es hidalga y valiente con el “que está arriba”; benévola y tolerante con los que cayeron en desgracia. Distingue el silencio como requisito para el aprendizaje –( formación e información)- de la “paz de los cementerios”. Sabe que los gritos, la suciedad, la falta de respeto, convierten los círculos áulicos en infértiles cementerios “sin paz”!

Comprende con claridad las fronteras entre el Bien y el Mal; que la Verdad es mansa lo que no quiere decir que se debe ser manso o “tibio” en defenderla... que sus peores enemigos no son los que están en frente –sobre los que pesa la esperanza de la conversión- sino los que se “mimetizan” o los que la proclaman a medias!

Así es la Buena Gente… y está claro que esa gente jamásserá gente de izquierda.

Wenceslao Tejerina




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